La cubierta es la parte exterior del techo que canaliza las aguas pluviales y la principal barrera hidráulica y de protección frente a los fenómenos meteorológicos. Además, también da una terminación estética a la construcción.

Por eso, si llegaste hasta el techo de tu obra y no sabés qué cubierta colocar, en Tendencias te contamos las características y ventajas de un techo de chapa. No sólo luce un aspecto moderno, sino que tiene muy buenas prestaciones en relación a otros materiales. 

Sus ventajas

Históricamente, las chapas se asociaban a galpones y viviendas de bajo costo, a la vista o escondidas tras las fachadas. Revalorizadas, cobraron protagonismo y se usan en todo tipo de construcción. Por diferentes motivos, su uso se ha intensificado debido a ciertas ventajas entre las que sobresalen:

• Se trata de un producto con carácter más estanco si se lo relaciona con la teja, por ejemplo, ante la influencia de factores como el viento, el agua de lluvia y la tierra.

• Al ser una cubierta compuesta por pocas piezas tiene, además, menos puntos críticos.

• Se pueden encontrar en el mercado de diferentes formas y colores, lo que brinda un amplio abanico de opciones.

• Hay productos que se fabrican con la aislación térmica y acústica incorporadas (uno de los puntos históricos más flacos de las chapas metálicas).

• Es uno de los más livianos: 5,4 kg/m2 (chapa sinusoidal calibre 25) cuando las tejas de material suelen pesar entre 45 kg/m2 (12,5 unidades de teja francesa).

• Como consecuencia del punto anterior, se hace más sencillo su empleo en obra.

• Casi no necesita mantenimiento ni cuidados especiales, lo que se convierte en una de sus principales ventajas. 

“La principal ventaja de utilizar chapa en la cubierta es que se trata de un material que puede ser eterno y casi sin mantenimiento, además de haber agregado estética en sus formas”, dice Julio Lemos, de Estructuras Lemos. 

Detalles de colocación

Respecto a los cuidados de colocación, el arquitecto Gonzalo Ferrer, de Clapp Holl, especialista en techos, dice: “La efectividad de la cubierta de chapas depende de una buena colocación. Las chapas se sujetan sobre correas que pueden ser de madera, perfiles de hierro, reticuladas en hierro redondo y perfiles de chapa, entre otros. Lo más usual es que sean de madera”. 

El profesional agrega que también habrá que considerar la separación máxima entre apoyos, que no puede superar el metro. Además, deben preverse “los desagües en el momento de proyectar. Para que puedan escurrir libremente las aguas de lluvia, es conveniente volar la chapa entre 25 y 30 centímetros del muro exterior”.  

También podrá juntarse el agua en canaletas de chapa, que deberán tener una pendiente de medio centímetro por metro hacia los embudos.

Finalmente, en el encuentro del techo contra una pared, necesariamente tienen que amurarse babetas de chapa galvanizada, para evitar la entrada de agua por el muro.

A tener en cuenta

Mucho se habla de las filtraciones en los techos de chapa. Ellas obedecen a múltiples causas, las que, según el arquitecto especializado Marcelo Seia, son las más frecuentes:

• Pendientes de techo insuficientes, que demoran el escurrimiento del agua.

• Embudos obstruidos por falta de mantenimiento (¿cada cuánto limpiamos los techos?).

• Canaletas o canalones de tamaño reducido que rebalsan a la primera lluvia fuerte.

• Chapas que ya han cumplido su vida útil (y que nos empeñamos en no reemplazar).

• Fallas en los tornillos o del sistema de fijación de las chapas.

• Los sectores en los que las chapas pierden su continuidad.

Todo en uno

Respecto a la aislación, hay productos que lo resuelven todo en uno. Se trata de paneles aislantes con revestimiento exterior de acero pre pintado o cincalum y revestimiento interior en foil de polipropileno con núcleo aislante de poliuretano inyectado. Desde la firma Marcelo Castaño dicen que este material se utiliza en conjunción con cielorrasos de yeso o madera, entre otros, y se vende en tres tipos: trapezoidal, tipo teja francesa y tipo sinusoidal.

• Panel sándwich. En acero pre pintado o cincalum en ambas caras de formato trapezoidal exterior y núcleo inyectado de poliuretano. Su cara interior puede quedar a la vista. Va muy bien en cocheras, quinchos o galerías y construcción modular. Se trata de un producto que abarca cubierta, aislación y cielorraso, todo en uno. Por su rigidez, el panel permite mayor separación entre los apoyos.

Curvadas

Las curvadas son producto de un nuevo sistema de curvado de chapas acanaladas de acero revestido. Son chapas de cincalum y prepintado, curvadas a medida para la realización de techos, galpones y tinglados. Su utilización puede ser para exterior e interior.

Según Erika Lóndero, de Maderas Sucre (distribuidora oficial de la marca Curvin en Córdoba), se trata de un producto de vida útil prolongada o perpetua, que no requiere de mantenimiento alguno.