La primavera ya arribó, y la falta de tiempo y las billeteras flacas llevan a pensar de otro modo al jardín. El tiempo de espera, las especies más rápidas en crecer y el diseño son algunos de los puntos a tener en cuenta.

Los asesores de viveros locales señalan una serie de consejos que resumimos para que tengas tu espacio adecuado y listo para disfrutar. 

Preparar el suelo

Primero, dibujá tu jardín. Planificar el diseño ayudará visualmente a todo el patio. Luego, debes dedicar tiempo a la preparación del terreno: una labor esencial para que tus plantas ornamentales se desarrollen bien, especialmente si es en el suelo, pero también si utilizas sustratos para macetas. 

El aporte de abono orgánico al comienzo de la primavera para sembrar o plantar le devolverá al suelo la fertilidad y las cualidades físicas que ha perdido con plantaciones anteriores y el resecamiento del invierno. También mejorará la estructura y la textura del suelo, esponjando los de tipo arcilloso, que tienden a compactarse, y aglutinando los arenosos. Es lo que se llama un abonado de fondo.

Elección de especies

En cuanto a las especies, lo más importante es asesorarse con el viverista de confianza. Si nuestro objetivo es la rapidez, entonces nadie mejor que el experto para que guíe nuestra elección, ya que hay especies que crecen con mucha más velocidad que otras. 

Un detalle importante es seleccionar especies adecuadas a nuestra zona, por el clima y las lluvias.  Verificar que estén sanas y libres de cualquier plaga o enfermedad debajo de las hojas y sus tallos.

Rápidas

Los agapantos, gazanias, verbenas y los lirios son algunas de las especies que colonizan en poco tiempo la superficie y se ubican bien entre los arbustos. 

Los chips de madera acompañan perfectamente en la demarcación de los canteros y son muy buenos para proteger las plantas de eventuales fríos bruscos; además, disminuyen el crecimiento de malezas y, al ser naturales, su descomposición aporta orgánicos que nutren el suelo. 

Si tu patio es pequeño y rodeado de muros, las trepadoras son ideales para dar el marco de verde necesario al sector. Crecen rápido y requieren de pocos cuidados. Hay que controlar su tamaño con el tiempo.  Por otro lado, la lavanda es un arbusto muy recomendado: de rápido crecimiento, brinda perfume y color.

A tener en cuenta: los errores del riego

Uno de los errores más comunes es tratar a todas las especies de la misma manera. Las plantas tienen diferentes necesidades de luz, temperatura, humedad ambiental y agua, entre muchos otros factores. 

• No descuidarlas. Una señal del despiste son las hojas lacias, arrugadas, amarillas (o, en el peor de los casos, que nuestras plantas ya no tengan hojas).

• Frecuencia de riego. Esta variable está condicionada no sólo por la especie cultivada, sino por otras circunstancias: en los días más cálidos necesitan más hidratación; ante la escasez de lluvia, tendrás que regar con asiduidad para suplir su carencia; los vientos fuertes también resecan las plantas. Cuando los ejemplares se encuentran en maceta, la periodicidad estará relacionada con el tamaño del recipiente. 

• Mucho más grave que regar poco es regar demasiado: por eso, ante la duda es mejor esperar. Mueren muchas más plantas por exceso de buena voluntad que por falta de agua.

• El problema de la acumulación de agua por un drenaje inapropiado está muy relacionado con el punto anterior.