Muchos dicen que el modo de vestir es el reflejo de la persona. Y otros dicen que la sensación obtenida al ingresar a un comercio o a un local es capaz de influir positiva o negativamente en la experiencia de los clientes. Dicho de otro modo, la “vestimenta” de un espacio es fundamental para lograr cumplir el objetivo propuesto.

En este sentido, es fácil ver la importancia tanto del diseño interior como de la arquitectura al momento de transmitir sensaciones. Respecto a esta última, hasta se puede decir que posee alma.

Pero quién mejor para explicar este concepto que Gabriela Jagodnik, fundadora del estudio de arquitectura Montevideo, un emprendimiento que surgió en 2012 con el propósito de “hacer hablar a las texturas” y para que “un buen rincón pueda contar historias sin usar letras ni palabras, sólo la mímica de los espacios”.

Lo anterior es como describe la esencia del estudio Gabriela junto a Marco Ferrari y Ramiro Veiga, un trío de socios que, gracias a su excepcional visión y entendimiento de esta profesión, han hecho incluso que Montevideo cuente con presencia internacional en Madrid, España.

Y, claro, también se posiciona como referente a nivel regional. En Córdoba, por ejemplo, son los responsables, junto a un staff de talentosos arquitectos, de haber ambientado y dejado su marca en locales tan innovadores y reconocidos como librerías Quade, el coworking La Maquinita, Distrito F, galerías Convento y Gremio, La Sinfonda y Alma de Pueblo, entre otros casi 200 proyectos.

Desde Tienda Estilo Casa, y en el marco del ciclo de entrevistas llevado adelante por el diseñador Matías Ávila, tuvimos el gusto de haber entrevistado a Gabriela para lograr conocer más a fondo el funcionamiento del estudio y su método de trabajo.

- Contanos cómo es ser parte de Estudio Montevideo y por qué se presentan con el lema “Arquitectura con alma”.

Ser parte de estudio Montevideo es pertenecer a un equipo, creer en un proyecto en común y trabajar para que eso suceda. Hoy me toca encabezar junto con mis socios el estudio y marcar el rumbo que va tomando, mantener una línea y transmitirla a todo los que forman parte.

Siempre hablamos de equipo, de un estudio que está formado por muchas personas que trabajan con un objetivo en común y eso es lo que más me gusta. Que no se trata de talentos individuales sino de una sumatoria de ellos, juntos, comprometidos, trabajando colaborativamente para sacar lo mejor de cada uno de los proyectos en los que trabajamos.

Decimos que hacemos arquitectura con alma porque detrás de cada obra pensamos en la personalidad que queremos que tenga la misma, en la historia que va a contar. Y eso lo aplicamos a cada textura, a cada espacio, cada mobiliario, cada luminaria. Y no solo arquitectura sino también al branding, a la publicidad. Ir más allá del trabajo del arquitecto, tomar a cada proyecto como un todo donde la arquitectura es una parte importante pero no el todo.

Creemos en la magia que nace de unir personas a través de historia en escenarios únicos.

- Es sabido que en su labor predomina el diseño de proyectos comerciales en donde cada propuesta tiene su propia y diversa impronta, pero a la vez se reconoce su sello. ¿Cuáles son los aspectos que priorizan al definir su diseño y que otorgan ese denominador común que los identifica?

Priorizamos al usuario, la experiencia. Contar historias pero sobre todo hacer que las vivan, que les pase por el cuerpo y se las lleven en la memoria o en una foto en el celular. 

Esto se logra a través de los detalles, de pensar en cómo queremos que se sientan, qué queremos que vean, que toquen, que huelan. Los materiales no se parecen a algo sino son lo que son. Nos gusta lo auténtico, lo único. Todo aquello que tiene y otorga personalidad.

- Cuando realizaron el proyecto de la Galería Convento, más allá del reconocimiento internacional que obtuvieron, ¿eran conscientes de que brindaban una lección de que se puede hacer convivir el interés comercial con edificaciones tradicionales que preservan la historia y la identidad de un barrio?

Creo que siempre que hacemos un proyecto tenemos un grado de conciencia y un gran grado de inconsciencia. Nunca se nos hubiese cruzado por la cabeza que el proyecto iba a tener tanta repercusión y que se iba a volver un ejemplo para muchos otros proyectos. Pero lo que sí sabemos y llevamos como bandera es el respeto por la historia, por el entorno, por la identidad.

Nuestros proyectos tienen que ser rentables y nuestros clientes están detrás de eso. Pero nosotros como arquitectos estamos detrás de que ese proyecto, además de ser rentable, aporte a la ciudad. Nosotros pensamos que nuestro trabajo en algún punto tiene una responsabilidad social, donde no podemos estar exentos de donde está implantado, quiénes lo usan, a quiénes vamos a afectar. Pensamos cómo es el crecimiento y la forma que esperamos que se desarrolle la ciudad.

Tenemos nuestra forma de ver la arquitectura comercial y aportamos nuestro granito de arena para que se haga un desarrollo consciente de la misma.

- Tienda Estilo Casa nace a raíz de la situación pandémica del 2020, y que esta hiciera imposible su versión presencial. En el caso de Estudio Montevideo, ¿cómo impactó la pandemia en su labor?

Como a todos, nos tomó con sorpresa y tuvimos que ajustarnos a una nueva normalidad, pero por suerte ya teníamos experiencia en la virtualidad por tener dos estudios, uno en Madrid y otro en Argentina, cosa que nos facilitó mucho el cambio de medio.

El fuerte del estudio es la conceptualización y la etapa de proyecto así que de alguna manera nunca paramos. Tuvimos que reforzar estados de ánimo, equipo, unión y objetivos en común, pero como dice la frase: “lo que no te mata te hace más fuerte”. Hoy, sabemos que como estudio y equipo estamos más

consolidados que en el 2019 y gran parte de eso es por haber pasado un 2020 apostando al equipo, al proyecto en común y haber tirado todos para el mismo lado.

Con mucha fe de que es la única forma de trascender. Y hoy gracias a eso nos encontramos desarrollando proyectos que en algún momento los tuvimos como sueños lejanos.

- ¿Qué opinás de este nuevo medio de comercialización que es Tienda Estilo Casa? ¿Te resulta importante para los profesionales de la arquitectura y el interiorismo de Córdoba?

Me parece una muy buena iniciativa, ya que puede unir de manera directa una necesidad con una solución. Lo que hoy en día todos queremos, soluciones de calidad. Creo que es muy importante tener espacios donde se nucleen esfuerzos individuales, y también un lugar donde se dé exposición a aquellos diseñadores que están trabajando día a día para mejorar el ámbito.

- A nivel país, ¿cómo ves a Córdoba y su estructura de abastecimiento en los diversos rubros para materializar proyectos de diseño arquitectónico?

La verdad que a Córdoba muchas veces la siento como la Barcelona española, donde surgen muchísimos talentos y empresas a nivel diseño que la rompen. Me encanta ver cómo se avanza.

Obviamente que en cuanto a recursos y cantidad de habitantes Buenos Aires tiene un avance mucho mayor, pero en la falta de recursos inmediatos creo que desarrollamos una avidez distinta. Algo así como el humor cordobés.

Me encanta decir que somos de Córdoba cuando un extranjero no entiende por qué no estamos en Buenos Aires, siento que hay mucho por hacer y darnos a conocer.

- ¿Qué sugerencias le darías a quienes visitan y compran dentro de Tienda Estilo Casa para elegir y adquirir productos que luego incorporarán en sus espacios?

Creo que adquirir un producto es un acto que tiene que salir del estómago, algo que te haga cosquillas en la panza. Y si eso no te sale, pedir asistencia a un profesional. Porque cada objeto tiene alma y son los que completan nuestro día a día, como la ropa que usamos.

Tiene que hablar de nosotros y representarnos. Capaz no sabemos que nos representa, pero alguien lo ve por nosotros. No tenemos por qué saber de todo.