José Luis Lorenzo es arquitecto, su nombre suena en todos los rincones del país, y en especial en Córdoba. En el 2000 fundó el Estudio Lorenzo y Asociados, donde realiza proyectos de arquitectura e interiorismo en Argentina y Uruguay, en diversas escalas, tales como edificios, viviendas, oficinas y hoteles. 

También es presidente de DINA (Asociación de Diseñadores Argentinos), que nació el año pasado en plena pandemia con la idea de posicionar al diseño en el hogar que debe tener.

La palabra de Lorenzo es de gran autoridad, por eso, es él quien inaugura el ciclo de entrevistas 2021 de Tienda Estilo Casa, y es el diseñador Matías Ávila quien, en su papel de entrevistador, se adentra en el mundo de este arquitecto.

- ¿Qué opina de este nuevo medio de comercialización que es la Tienda Estilo Casa, y como repercute en el mundo de la arquitectura e interiorismo de Córdoba?

Para mí es importantísimo. Hoy por hoy gran parte de las ventas son de manera virtual. Todo el mundo chequea estos sitios de compra como una gran alternativa a no poder moverse, no poder concentrarse en lugares con mucha gente y además porque lo hacés desde la comodidad de tu casa. En países como Estados Unidos incluso hay comercios en donde podés ingresar al local, pero no podés comprar ahí, debido a que solo ofrecen venta online.

En este tipo de propuestas y comercializaciones, uno tiene la facilidad de poder ver un montón de productos y un montón de locales desde su pantalla, lo que permite interactuar muy fácilmente. Después se puede visitar el local para evacuar cualquier duda, pero ya te sacaste la duda de qué tienen y qué no. Esto es muy importante y todo parece indicar que todo va hacia una virtualización de la compra. Es el modelo a seguir.

- Tienda Estilo Casa nace a raíz de la situación pandémica del año 2020, y que esta hiciera imposible la versión presencial de la Expo Estilo Casa. En el caso del Estudio Lorenzo, ¿cómo la pandemia les afectó en su labor y de qué manera siguieron adelante?

Nosotros somos un estudio chico, en realidad en la pandemia éramos tres, ahora somos cuatro. Al principio fue muy duro y muy fuerte dejar el estudio y trabajar cada uno desde su casa. Creo que nos tomó un tiempito acomodarnos y acostumbrarnos a esta nueva modalidad de trabajo.

Tuvimos la suerte de que estábamos desarrollando un hotel grande y teníamos que entregar todos los planos del legajo técnico y ya estábamos trabajando a distancia con dos personas que fuera del estudio lo estaban haciendo, más una persona del estudio, habían formado un equipo.

Por lo tanto, en ese caso fue casi seguir como veníamos haciéndolo. Tuvimos una o dos reuniones presenciales en los meses de mayo cuando ya se podía comenzar a circular un poquito más, respetando los protocolos, cuatro personas en un lugar abierto, para poder ver todos los planos en papel. Yo soy una de esas personas que necesitan ver el papel.

El resto, fuimos acostumbrando trabajando a distancia con todo lo que eso implica, con horarios dados vueltas que tal vez chateábamos un sábado o un domingo por cuestiones de trabajo y quizá un martes no hacíamos nada. Para mí fue importante el mes de junio, cuando se abrieron los espacios de trabajo. Comenzamos a trabajar en el estudio el 20 de junio. Para mí fue importante también empezar a establecer rutinas y comenzar a acostumbrarse a la rutina, respetando protocolos, claro.

No nos afectó porque pudimos seguir trabajando y tuvimos más tiempo para investigar dos proyectos que estaban casi listos. Los pudimos rever, ver mucho más.

- ¿Qué valor tiene en su trabajo diario el poder contar fundamentalmente con proveedores de Córdoba para materializar proyectos?

Para mí es fundamental. Nosotros trabajamos el hotel Yrigoyen 111 que fue una obra muy grande, muy importante. En la parte de interiorismo trabajamos en un 80 % con gente de Córdoba, salvo los pisos de madera, unas alfombras y alguna que otra cosa, todo lo demás fue comprado acá en Córdoba. Eran proveedores locales que manejaban firmas de Buenos Aires o firmas propias.

Creo que es muy importante apoyar a los comerciantes, empresarios y fabricantes locales porque es la forma de que crezca también lo que tenemos.

Hoy, en Córdoba encontramos casi todo, son muy pocas las cosas que debemos buscar afuera. Para mí, es importantísimo que en nuestros proyectos - salvo proyectos específicos que requieran cosas de afuera - podamos contar con proveedores cordobeses.

- ¿Puede decirnos por qué en una de sus disertaciones al nombrar a sus coequipers, además de los integrantes de su estudio, arquitectos y diseñadores que trabajaron con Ud. en sus obras, incluyó también a proveedores de equipamiento, de materiales y operarios que realizan tareas de diversa índole en la concreción de los interiores que diseña?

Para nosotros como estudio, el trabajo en equipo es vital. No lo entendemos de otra manera. Los coequipers son fundamentales. Si no tengo un buen equipo de trabajo con los carpinteros, paisajistas, con la gente que hace cortinas o con los estructuralistas, los artesanos, quienes nos proveen alfombras o los diseñadores industriales, por nombrar algunos, nos sería imposible llevar a cabo un trabajo.

En un equipo todos somos parte de un todo, y todos ponemos lo mejor de cada uno para que ese todo llegue de la mejor manera al final y podamos celebrar, que es cuando hemos podido cumplir con los requerimientos del cliente, que es quien nos llamó en primer momento.

Cuando uno no escucha al otro, es imposible hacer esto. Yo siempre digo que además de tener un líder que tenga muy buena comunicación y logre dar confianza, debe haber valores que todos respetemos y lograr un sentido de pertenencia. Sino la cosa no va.

También debe haber diversidad. De ahí salen los mejores proyectos, no siempre hay que pensar igual que el otro. Se debe interactuar, discutir y discernir. Yo estoy totalmente convencido de que si yo no tuviera el equipo de trabajo que tengo conmigo no podría hacer ni la mitad de las cosas, porque además tengo mucha confianza en ellos y en lo que hacen, por lo que puedo delegar tareas sin problemas.

- Ya dijimos que usted es especialista en arquitectura hotelera y que también realiza su labor en el ámbito doméstico. ¿De qué manera interpreta al cliente para darle respuestas que le permitan sentirse identificado con los espacios que su estudio diseña?

Creo que lo más importante es saber escuchar e interpretar lo que el cliente nos está pidiendo. Si no hay una buena comunicación y una buena escucha de nosotros con respecto al cliente, nos va a ir mal. En una primera reunión, hay que ser permeables y abiertos, para saber qué nos están pidiendo.

A veces también hay comentarios entre líneas que nos van dando la pauta sobre cómo tenemos que llevar adelante un trabajo. También es importante ver, percibir y entender cómo vive nuestro cliente; conocer su casa. Esto es importante para no modificar su línea de vida.

Estoy convencido de que nosotros, desde nuestro estudio, no tenemos que imponer nada a nadie, solo escuchar y asesorar porque la casa es de nuestro cliente, no nuestra. 

Esto es si estamos trabajando con un comitente directo, pero cuando hacemos hotelería el sentido es otro. Sí, hay un cliente, pero también hay un montón de usuarios. Para llegar a la mayoría de ellos, porque naturalmente no vamos a alcanzar a todos, debemos hacer trabajos lo más atemporales posibles. Si hoy se usa el color naranja y hago un hotel naranja, dentro de dos años cuando la gente no lo use más me va a matar.

Hay que trabajar de manera inteligente y pensante, viendo qué puede prevalecer en el tiempo. Eso es lo que puede hacer que a un edificio lo veamos después de 3, 4 o 10 años y esté bien, más allá de algún tipo de renovación. Siempre hay que trabajar pensando en que esa obra va a llegar a mucha gente que no conocemos, tenemos una gran responsabilidad sobre ellos porque vamos a hacerlos vivir de esa forma durante 1, 2 o 5 noches.

Hay que ver, pero también escuchar. Si no escucho al propietario sobre lo que quiere, busca o puede gastar, vamos a ir mal.

- ¿Qué sugerencias le daría a quienes visitan y compran dentro de Tienda Estilo Casa para elegir y adquirir productos que incorporarán en sus espacios?

Como en todo, es importante el ver. Pero ver de la manera más abierta posible. Hay una expresión que dice “pensar fuera de la caja”, es decir, si voy a buscar un sillón, antes está bueno ver todos los tipos de sillones que hay, no buscar específicamente el modelo que en mi cabeza está. Hay que hacer un barrido general de lo que me están ofreciendo, y después empezar a achicar. 

Si yo empiezo buscando un sillón específico, voy a terminar en la casa donde yo ya sabía dónde estaba y no me voy a permitir la posibilidad de ver un sillón escandinavo o uno curvo, por ejemplo. Quizá en mi inconsciente no buscaba sillones curvos porque no me gustaba, pero está bueno mirarlos y considerar otras opciones.

- Nos interesa que nos informe sobre la labor de DINA, la Asociación de Diseñadores Argentinos, recientemente fundada en Córdoba.

Nosotros fundamos DINA. Somos una asociación de diseñadores de Córdoba que hace pie en otras provincias. Tenemos asociados en Mendoza, Santa Fe y Buenos Aires.

La idea es posicionar el diseño en el hogar que debe tener. Queremos llegar no solamente al diseño de interiores en la arquitectura, sino también al diseño industrial, de paisajes, de joyas, textiles y demás. Es decir, queremos llegar a toda la amplitud que el diseño implica.

Creíamos en hacer una asociación desde donde se proyectara todo eso. En abril, mayo, en plena época de pandemia, pudimos juntar toda la papelería y mantener charlas durante el año. Durante los meses siguientes, gracias a la revista Wide Print y su plataforma, pudimos tener una serie de charlas con los referentes de la arquitectura y diseño de interior y comenzar a ver diseño tanto local como de afuera.

Para este año tenemos proyectado muchas más acciones. Tenemos un proyecto muy interesante sobre el color, sobre cómo los colores expresan sensaciones y transmiten un montón de cosas. También estamos trabajando junto a la Municipalidad de Córdoba en acciones que comenzaron en el corredor del Cerro de las Rosas, en la Av. Rafael Núñez y que se va a ampliar a la Tejeda. Vamos a llevar pop up de diseño y de arte.

Hemos tenido la suerte también de que gracias a Lidia Samar y el equipo académico que la acompaña, de la Universidad Provincial de Córdoba, participamos en congresos y jornadas, que son experiencias muy valiosas y enriquecedoras para los asociados.

Creo que para poder desarrollar buenos proyectos, interesantes y desafiantes, debemos continuamente formarnos en nuestros materiales, en la historia y conocer la regionalización del diseño. No es lo mismo diseñar el interior de una casa en la Puna, que en Córdoba o la Patagonia. A nosotros en la facultad siempre César Naselli nos hablaba de lo que te dicta el lugar. “El lugar te habla”. 

Nosotros cuando hicimos el hotel de Ansenuza, el lugar nos dictó un montón de cosas. Es como cuando vas a una obra y empezás a recorrer o mirar. Por eso, nosotros desde DINA queremos que eso nos ocurra, que el diseño crezca. Tenemos un equipo muy bueno. Yo soy presidente, pero todos votamos y todos trabajamos.

Para finalizar, quiero agradecerte, Matías, y también a Beatriz Bederian y a la CAMMEC (Cámara de la Madera, Mueble y Equipamiento de Córdoba) por haber pensado en mí y en DINA para abrir esta serie de entrevistas.